
“La vida no es algo que tengamos asegurado”… Fue lo que dije a eso de las cuatro de la madrugada, después de pasar por aquel estremezón… Mi papá llego a las seis… se vino desde Melipilla, ¡Desesperado! Tal como nosotras lo estábamos sin su presencia… quedamos todos en estado de shock, sumergidos en un sinfín de miedos, pidiendo explicaciones y tomando precauciones, contando una y otra vez el suceso… gracias a un generador vimos televisión… vemos como la población se aprovecha de una real tragedia, estamos impactados con el aumento de la población en el Reino de Dios, agradecemos que viviendo en un mismo país hayan sido diferentes las magnitudes… es algo extremadamente desgarrador..., y ver el antes y el después en cada persona, ver como en algunos el estremezón los pone más de piel, mas… humanos! Mientras a otros dan ganas de enjaularlos, es increíble como dos minutos, tres minutos, cambian la vida, la historia, la gente… ¡De un país entero! como todos hacen lo irrazonable, ¡seamos solidarios! , mostremos fortaleza... levantemos a nuestro querido Chile...